Siempre querés saber un poco más

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Con la idea de seguir metiéndonos en las bodegas, conocer desde adentro a su gente, su filosofía y sus ideales a la hora de hacer vino, fue que un viernes caluroso nos fuimos hacia Ugarteche, Luján de Cuyo para descubrir Andalhue, una empresa familiar  que se especializan en vinos orgánicos de alta gama. Nos tocó un día de mucho viento y entre los cardos que se cruzaban en nuestro camino, en el viaje de fondo se apreciaba la imponente cordillera de Los Andes con sus últimos picos nevados. Grandes plantaciones al costado de la ruta y las ganas de probar más vinos de la bodega cuyo nombre significa tierra del sol claro y que ya en alguna ocasión fue vino de la semana es que pasadas las 17 del viernes llegamos a la tranquera de entrada. IMG_4099 Nos recibieron las hermanas Maru y Cristina Blanco, ambas trabajan en la bodega en diferentes tareas aunque de forma amalgamada, y son las hijas de José Blanco quien fue el principal propulsor del proyecto vitivinícola en el que nos encontrábamos que en 2004 fue construido. La entrevista si bien la vamos a enmarcar en la nota del enólogo dirigida a Mariangel Blanco, quien es sommelier y técnica enóloga, en todo lo que duró, también estuvo presente su hermana que es la responsable comercial de la bodega y que también nos aportó datos de muchísimo valor sobre los vinos y los viñedos. Conocimos la zona de elaboración que suele ser similar en todos los establecimientos vitivinícolas, pero nos llamó la atención que en la zona contigua a las piletas, en donde están los tanques de acero inoxidable había una colección de autos antiguos restaurados, parte de un hobby de don José Blanco. IMG_4083 Admirados, y como niños cuando ven autitos nuevos, seguimos recorriendo la sala de barricas, y terminamos en la sala de degustación en un 2 piso, donde una exquisita tabla de fiambres y frutos secos esperaban para ser maridados con los vinos de la casa. Así con la visita terminada nos sentamos a probar los vinos orgánicos que en Andalhue se producen. Degustamos un Cabernet Sauvignon 2009,  de color rojo granate, de intensidad media, con marcado aroma a pimientos verdes, buen equilibrio de alcohol y con una excelente acidez, taninos marcados y final largo. Un Malbec Viñas de José Blanco, Reserva 2006, de esos vinos que a uno le hacen decir ese largo mmm que rico vino, de rojo intenso, con aromas a madera por los 14 meses de barrica, pero que no molesta ni tiene aristas. En boca a pesar de la añada se sentía fresco y redondo. IMG_4097 Así, con esta breve reseña de los vinos que disfrutamos entre charlas y análisis sensorial, aprovechamos para preguntarle a Maru sobre su pasado, su presente y sus sueños a futuro. Maru, de tan solo 27 años, antes de estudiar la carrera de sommelier y enología ya trabajaba en la bodega con su padre y hermanas y su contacto con la gente y sus ansias de saber más, fueron lo que la llevaron a perfeccionarse para poder hacerse cargo de la producción de los vinos de la casa. A continuación algunas de las preguntas que le hicimos y las respuestas que no dejando de lado una característica personal, “ruborizada” nos contestó:

¿Cómo fue el momento clave para el estudio de la enología?

Tenía que hacerme cargo de la parte de elaboración. Mi papá fue quien me insistió en que estudiara enología. Cuando entrás en el mundo del vino siempre querés saber un poco más si es que te apasiona.

¿Qué planes teneés para tu futuro como enóloga?

Me encantaría sacar un vino con mi nombre. Total la bodega es de mi papá (risas). Acá tengo toda la libertad de probar y experimentar. Me gustaría trabajar en otra bodega y poder aprender de otros también.

Antes de estudiar estabas en el área de turismo, ¿Esto te dio una mirada diferente?

Si, yo veo mi vino en los turistas. Ellos prueban las nuevas cosechas y te evalúan. De esa forma conocés lo que le gusta a la gente.

¿Qué tipos de vinos querés hacer?

Orgánicos. Uno valora la producción orgánica, pero el problema es que falta información en la gente al respecto.

¿Quien los asesora?

Jorgue Noguera es quien nos aconseja con los vinos.

¿Cuánta responsabilidad hay a nivel profesional y familiar con las desiciones?

Responde Cristina: Ella siempre ha tenido la llave de todo. Desde chicas era la mamá en todo y a pesar de ser la más chica era la que tomaba las decisiones.

¿Estudiar primero la carrera de sommelier y después la de enología al revés de lo que hacen mucho que te aportó?

Me dio información del camino del vino, del camino que recorrió. Antes tenía  conociemiento de lo que estaba en la copa y ahora conozco el sacrificio que hay detrás. De esa forma, en un ping-pong de preguntas, y con un cabernet gran reserva que llevaba 3 años en barrica seguimos charlando hasta que el sol claro empezó a dejar de acariciarnos. Agradecidos de la atención y sorprendidos de la labor que se hace en nuestra Mendoza, dejamos sentada una entrevista más sobre trabajadores del vino.

 

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